Don Juan Olaechea pretendía dejar la panadería y terminó haciendo el mejor pan batido de Valparaíso. Llegó a Chile desde Navarra hace 63 años, directo a trabajar con familiares panaderos. Cansado del rubro, abrió un salón de té y pastelería al que llamó Guria “lo nuestro” en vasco, pero su hallulla se hizo tan famosa que terminó abriendo una panadería, el actual Guria. Su pan es tan apreciado por los porteños que ha mandado colizas hasta Suecia