La zapatería Camelia tuvo sus inicios en calle Rawson, cuando aún no existía el rodoviario y era una flamante calle comercial. Ramón Prieto Guerra se la compró a otro inmigrante español, en los años treinta. Ingeniero agrónomo, había estado en Argentina durante la Guerra Civil Española. A su término, volvió a Mier, su pueblo en Asturias, a buscar una mujer de sus mismas tierras, llegando a Chile con Ángela Trespalacios. Hoy son sus hijos quienes continúan con el negocio familiar.